viernes, 5 de julio de 2013

ENCUENTRO

CONVIVENCIAS  PARA LAS JÓVENES



Las Hermanas Misioneras de la Consolata hicieron un encuentro de oración  y reflexión los días 25 al 28 de junio con el tema “NO ESTAMOS SOLOS”. El encuentro fue guiado por el P. Kiptum Too misionero de la Consolata, que trabaja en   Cartagena del Chairá - Caquetá. Las jóvenes que asistieron fueron 8, cinco de Bogotá, dos del Meta- Acacias y una de la Calera. Este encuentro fue una oportunidad para reflexionar sobre los  compromisos cristianos y humanos  especialmente en este año de la fe. Además, fue un espacio para confrontar y confirmar la promesa que Jesús que hizo antes de volver al padre.
 “Yo  estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20)


En la reflexión se dieron cuenta que cada persona en el mundo, tiene una misión específica que Dios le ha confiado. De cada quien depende si quiere llevar a término esa misión. Cada camino tiene sus dificultades, pero nosotros debemos ir de las manos de Dios para poder salir al paso de todos esos tropiezos de la vida le presenta. Que nadie se sienta fuera de su propia misión, pues es Dios el que nos ha creado y quiere un propósito de nuestra vida, y de nosotros, depende si ese propósito se cumplió o infelizmente se le va a tener que confiar a otro. El llamado que hizo el Señor Jesús,  también hoy, como en todas las épocas y lugares, los hombres tienen necesidad de un encuentro personal con Cristo, en el que puedan experimentar la belleza de su vida y la verdad de su mensaje.


Sí tu joven estas dispuesto a escuchar la voz de Jesús, ven te esperamos!!!



jueves, 20 de junio de 2013

POLIACRÓSTICO  A: “MARÍA   CONSOLATA”

Madre,  Patrona, y Maestra  Consoladora;  guía y  fortalece a sus Hij@s en su caminar Misionero por los caminos  del  mundo entero.
Ayuda a los Misioner@s  de la  Consolata a  anunciar tu  gloria a  todas las  naciones, para que se sientan amad@s y felices al tenerte  como  MADRE amorosa de Jesús y de la  humanidad.
Reina  en todos los corazones, especialmente en los que se sienten agobiados, oprimidos,  tristes, enfermos física, sicológica, mental y espiritualmente.
Intercede  por Europa, América, Africa, Asia y Oceanía. 
Ampara y cubre  con tu manto a  todos los hombres y mujeres que pueblan la tierra para que caminando a tu lado lleguemos a seguro puerto.


Consolata  lleva nuestros nombres  escritos en tu corazón para que  seamos como el  Allamano: dulces, alegres, delicad@s nobles, fuertes, cariños@s , consoladoras, consoladores, para poder extender el Reinado de Dios  sobre la tierra.
Oh Madre  y Señora nuestra aquí nos tienes a tus pies implorando nos colmes de tus  bendiciones y nos lleves de la mano para encontrarnos e identificarnos con tu Hijo Jesús.
Nunca dejaremos (te lo Prometemos) en continuar evangelizando (como dijo el Concilio Vaticano II) con nuevo ardor.
Somos  un pueblo que camina y juntos caminando queremos alcanzar  otra ciudad que no se  acaba, sin penas ni tristezas  ciudad  de  eternidad.
Oramos  con los  20  misterios del Rosario ,para lograr vivir como Jesús  vivió: Amar  como Jesús amó, sonreír como Jesús sonreía, mirar como Jesús miraba, caminar como Jesús caminaba y al llegar el fin del día podremos dormir  mucho mas felices.   
 La  VIDA que hemos recibido, al ser un don del altísimo  “Vida Humano-Divina” la  ofrecemos para que podamos reflejar los dones recibidos y expandir  el Reinado de Dios sobre la Tierra.
Alabamos  al Padre Creador al Hijo Redentor y al Espíritu Santo consolador.  
Te cantamos  alegres   ¡Oh María!  Para vivir dichos@s  en el paraíso terrenal hasta alcanzar el paraíso  celestial.     
A  Dios  den Gracias los Pueblos que todos los pueblos den gracias a Dios.  Amén  


A los que lean este  poliacróstico  les deseo  trillones de momentos estelares y billones de  bendiciones de María  Consolata en Cristo Jesús. Feliz fiesta de la Consolata!!!


Hna. Mariela Díaz

Misionera de la Consolata

lunes, 10 de junio de 2013

NOVENA A NUESTRA SEÑORA “ LA CONSOLATA”

El día 11 de junio damos inicio a la novena a Nuestra Señora La Consolata; ella siendo la madre del Señor, es la primera en recibir la verdadera consolación: JESÚS. Así, se torna consuelo para quien la invoque sinceramente.
Los misioneros y las misioneras de la Consolata, viven su espiritualidad tomando como ejemplo, la  fortaleza, la obediencia, la paciencia y demás virtudes de la Santísima Virgen Consolata, para llevar su Consolación (Jesús) donde más lo necesiten. Siendo consolados y consoladas por ella, dan testimonio fecundo de su fe, defendiendo con valentía la dignidad de cada ser humano.
Dispongámonos pues, a rezar con gran fervor esta novena, con la certeza de que recibiremos la consolación, la ayuda y protección que necesitamos.


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA “LA CONSOLATA”

Oh Madre querida: Se tú el consuelo único y perenne de la Iglesia a la que amas y proteges. Consuela a las comunidades cristianas en su cotidiano peregrinar de la fe. Consuela a los llevan en sus vidas, profundas heridas por dramáticas situaciones de opresión, violencia, marginación. Consuela a todos los que sienten en el corazón una ardiente necesidad de amar y ser amados. Consuela a los jóvenes inmersos en el torbellino de falsas opciones que los ahogan y sofocan, desorientándolos y desanimándolos. Consuela a todos los que entregan sus vidas para salvaguardar los ideales de la vida. Oh Madre Consolata: Que tú presencia consoladora nos anime a dar testimonio fecundo de nuestra fe para que podamos defender, con coraje y verdad, la dignidad de cada ser humano, en la justicia, en la paz y el amor. Ayúdanos en la construcción de una sociedad fraterna, donde prevalezcan los frutos del Reino de tu Hijo Jesús. Amén. 

martes, 21 de mayo de 2013

UNA JORNADA EN PASACABALLOS


Un día decidimos, en comunidad, cerrar las puertas de la casa en la misión de Bocachica (isla de Tierrabomba en Cartagena de Indias) e irnos a pasar una jornada con nuestras hermanas de la comunidad de Pasacaballos. De mañanita tomamos nuestro transporte público que es fluvial, hasta la ciudad de Cartagena. Después tomamos el bus hasta Pasacaballos.

 
El encuentro no fue de dos comunidades, sino fue un encuentro de hermanas como de sangre. Fueron momentos de alegría, de compartir nuestras experiencias misioneras. Por la tardecita tuvimos momentos de oración juntas; que rico encontrarnos así alrededor de la Palabra de Dios y en el nombre de nuestro Instituto. Al día siguiente culminamos nuestra visita con la oración y  en honor a María la madre de Dios, alzamos nuestras voces con cantos de alegría, de alabanza.

 Este encuentro como hermanas nos ayudó compartir nuestra experiencia de una misma vocación  y aunque somos de diferentes países, continentes e idiomas lo que nos une es el carisma heredado de nuestro Padre Fundador, el Beato José Allamano.  Siendo Hermanas Misioneras de la Consolata somos llamadas a vivir la consolación entre nosotras en la vivencia comunitaria para después compartir esta vivencia de la consolación a otros, en la vida apostólica.

 
Damos gracias a nuestro Fundador por haber hecho crecer a sus hijas viviendo juntas en comunidad de tal manera que nos podamos amar mutuamente como hermanas. Desde del cielo, él siempre nos acompaña con este amor de un papá amable. Que él siempre sea nuestro modelo y guía en la comunidad y en la misión!

Sr. Jofrida Nzasule


 

miércoles, 1 de mayo de 2013



Santa María, ¡Madre de Dios y Madre nuestra! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:

"NO TIENEN VINO": presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos e hijas.

"HACED LO QUE ÉL OS DIGA": dame luz para saber lo que Jesús me pide y un amor grande para hacerlo fielmente.

"HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR": que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me sugiera.


Oración de San Bernardo

Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a ti acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante ti. Oh madre de Dios, no deseches mis súplicas, antes bien, escúchalas y acógelas benigna mente. Amén.

Feliz mes  de Maria

viernes, 5 de abril de 2013


Cien años de la primera profesión religiosa

de las primeras hermanas Misioneras de la Consolata

Abril 5 de 1913 - Abril 5 de 2013

"Este día será memorable en la historia de nuestro Instituto, y  se escribirá  en letras de oro”. La profesión de las diez primeras hermanas ,significa  uno de los mejores días de nuestras  vidas, hoy se construye la base fundamental de la congregación. Ustedes son los pilares sobre los cuales se alza el  gran edificio de las Misioneras de la Consolata. Depende de ustedes, de sus vidas y de su ejemplo la prosperidad y el buen espíritu del Instituto.
Hoy quiero ser un san Francisco de Sales y profetizar el futuro de la  congregación, predecir los grandes frutos apostólicos y el crecimiento en la virtud que alcanzarán . Este santo, les dijo  a sus tres primeras hijas, cuando hicieron  la primera profesión : veremos que estas tres pequeñas almas de  la Providencia de Dios, sembradas en este rincón de la tierra, se multiplicarán hasta el infinito y la misericordia de Dios les bendecirá con  gran prosperidad, y se glorificará en ellas.
Depende de ustedes, hijas queridas, el futuro próspero de la congregación;  hoy siguiendo el ejemplo  de Chantal y sus compañeras,  se consagran  enteramente a Jesús colocándose  en sus manos para ser instrumentos adecuados para su gloria.
Ya durante el noviciado comenzaste  la práctica de la renuncia total de sí mismas y de todo, y el ejercicio de todas las virtudes religiosas y apostólicas. En esta hora ofrézcanse como holocausto vivo a Jesús, y pronuncien los  santos votos, que las harán verdaderas esposas de Jesús ".
Beato José Allamano, Conferencia S. 5 de  abril de 1913, vol.1, p18 



Primera fila de izquierda a derecha: Hna. Margherita Demaria, Hna. Serafina Drudi, Hna. Agnese Gallo, Hna. Paolina Bertino,Hna. Cristina Moresco.
Segunda fila de izquierda a derecha: Hna.  Domenica Drudi, Hna. Teresa Grosso, Hna. Caterina Gemello, Hna. Candida Sandretto, Hna. Carolina Crespi.


jueves, 4 de abril de 2013


UN COMPARTIR DE FIESTA CON LA COMUNIDAD QUICHUA
DE PUERTO LEGUIZAMO


La comunidad Quichua que tiene como sede de cabildo Maloca, en la zona  urbana del pueblo, se ha reunido para compatir y celebrar sus fiestas tradicionales, especialmente el carnaval, que para ellos es una manera de saber  tomar la “Chicha”, bebida tradicional que convoca al pueblo para  hacer  fiesta.

La chicha de maíz es una bebida tradicional de los indígenas de la región elaborada con medios artesanales y que proviene de la fermentación no destilada del maíz, por lo que contiene algunos pocos grados de alcohol.

Las hermanas Gracia y Emilce participaron en esta bonita y rica fiesta donde se compartió una oración de acción de gracias a Dios y a la tierra madre

Un modo particular y curioso de vivir esta fiesta es, primero beber la Chicha, luego se comienza la danza tradicional acompañando con cantos, tambores y flauta; al mismo tiempo de las danzas se lanzan harina. Son los niños quienes gozan en pleno con este momento.

Para el final se habia preparado una linda dinámica tradicional:  talaron un árbol de coco bien alto, luego le colocaron varias bolsas pequeñas con números dentro o con dulces en las hojas que cuelgan, enseguida cavaron un hueco donde colocaron el árbol todo florido con las bolsas.   

Este árbol es cortado con un hacha, mientras se danza  y se canta hasta que caiga por tierra; luego todos corren por las pequeñas bolsas y los dulces que le habían colgado. Esta ha sido una experiencia que hemos seguido paso a paso gozando con ellos la preparación y la fiesta.

Después de todo esto se compartió el almuerzo tradicional con todos los participantes:  niños, jóvenes, ancianos, así como con el “Taita”, es decir el cacique y las autoridades civiles.

Celebrar y vivir la vida con estas comunidades indigenas nos invita a experimentar la presencia del rostro de Dios, reflejado y enraizado en estas culturas autóctonas llenas de color, de alegria, de fiesta.  

Hna. Emilce, Misionera de la Consolata