sábado, 13 de septiembre de 2014

SEMANA MISIONERA


¡Que palabra que suena lindo!
¡Que palabra tan linda para escribir!
La paz empieza en el corazón, por casa, escuela y comunidad. En la casa la familia se debe respetar; en las escuelas o colegios no peleando ni insultándose entre compañeros. Y en la comunidad,  ayudándose.


Si practicamos lo interior cuando lleguemos a adulto seremos unas personas correctas con principios y valores, y así no habrá la violencia que existe en estos momentos como: asesinos, masacres, desapariciones, secuestros y desplazados y las madres no tendrán que sufrir ni derramar tantas lágrimas por sus queridos. Este es el sueño de todos los niños y buscamos la paz.
Con la reflexión de Cindy Liseth Arias queremos invitar a todas las personas de buena voluntad, en una manera especial a trabajar por el proceso de la paz para que esta paz que tanto anhelamos un día sea una realidad.

ORACIÓN POR LA PAZ 
Señor, hazme un Instrumento de Tu paz;
Que donde haya odio, siempre amor;
donde haya injuria, perdón;
donde haya duda, fe;
donde haya desesperación, esperanza;
donde haya oscuridad, luz;
donde haya tristeza, alegría.

¡O Divino Maestro!
Concédeme

que no busque ser consolado, sino consolar;
que no busque ser comprendido, sino comprender;
que no busque ser amado, sino amar;
porque dando , recibo;
perdonando, es como Tú me perdonas;
y muriendo en Ti,
nazco para la Vida Eterna.
Amen


(De san Francisco de Asis)

sábado, 30 de agosto de 2014

20 AÑOS
DE LA CIUDADELA JUVENIL AMAZÓNICA DON BOSCO
Hoy en la ciudadela juvenil amazónica Don Bosco se hace historia. Desde mediados de los años ochenta el Vicariato Apostólico de San Vicente del Caguán – Puerto Leguízamo, con Monseñor Luis Augusto Castro a la cabeza, se empieza a gestar un centro de educación diferente para responder a las exigencias de la juventud de la región; jóvenes campesinos, hijos de colonos, indígenas del área de influencia del Vicariato, sector más vulnerable al riesgo de la desorientación en su realización humana.
Este centro Educativo, iniciado en el año 1994, es llamado CIUDADELA JUVENIL AMAZÓNICA DON BOSCO, en honor a la Comunidad religiosa Salesiana. Es de carácter privado, confesionalmente católico y  está ubicado en el km 4 diagonal Aeropuerto, vía Neiva. Los Salesianos llegan el 15 de enero de 1994 a tomar posesión como administradores de esta obra, en cabeza del Padre Carlos Julio Aponte Carreño, como rector; Justiniano Sanabria, encargado de estudios;  Mario Ignacio Navarrete, salesiano asistente, acompañados del Vicario de la Inspectoría San Pedro Claver, Jaime Morales y del Ecónomo Sr Alberto Barrera.

A nombre de los Sanvicentinos, queremos agradecerles por haber puesto en el proyecto de Evangelización del Vicariato, la Ciudadela Juvenil Amazónica Don Bosco, como parte importante para la formación integral  especialmente del joven campesino:

Con Visión profética proyectó la Ciudadela para que fuera un Centro integral para la formación del campesino  y como respuesta al plan de Evangelización; dio lo mejor de sí mismo a este proceso, mirando con esperanza el futuro de San Vicente.
Han pasado 20 años y este sueño se hace cada vez más una realidad pertinente para nuestro pueblo.

Gracias Monseñor por el impulso y vitalidad que dio a esta obra desde su fundación.  Con el padre Carlos Julio Aponte en el lejano 1994, ustedes emprendieron la marcha en la que han sido acompañados por un alto número de educandos y educadores que han hecho parte de este procesos de formación integral.


MONSEÑOR FRANCISCO JAVIER MÚNERA C. Vicario Apostólico San Vicente del Caguán desde 1999

Desde el año 1999 recibió un rico legado de Monseñor Luis Augusto Castro; y con visión de Pastor de esta Iglesia Local ha sabido, con responsabilidad y respeto conservar las riquezas heredadas por quienes han hecho camino primero.

En estos quince años el Vicariato ha tenido varias transformaciones en bien de la acción Pastoral, una de ellas y muy importante fue la creación del Nuevo Vicariato Puerto Leguizamo Solano; con la finalidad  de dar un mejor acompañamiento a los fieles, ya que las distancias dificultaban mucho la cercanía frecuente al pueblo. 

No obstante, para Monseñor Múnera la Ciudadela ha sido un Centro Educativo muy importante y esto hace que la búsqueda de nuevos caminos sea una de las preocupaciones y empeños en este momento.   Monseñor ha sido siempre un gran apoyo a quien está al frente de la Institución buscando dar respuestas pertinentes a las exigencias históricas que estamos viviendo. 

LE AGRADECEMOS QUE SIGA CAMINANDO CON NOSOTROS.


Hna. Rubiela con algunos jóvenes
Hna. Rubiela Orozco, Misioneras de la Consolata

viernes, 20 de junio de 2014

FIESTA DE LA VIRGEN CONSOLATA

  
Con motivo de la celebración de la fiesta de la Consolata quiero compartir el recuerdo de esta celebración en un pueblito de Caldas llamado San Félix donde llegaron los misioneros de la Consolata en el año 1954 para regir los destinos de la parroquia y la fundación del seminario.

Con el padre German Dassie, (4to de bachillerato)
Año 1959

De grata recordación son los padres Victor Menegón, Aldo Bona, German Dassie, Luis Toma, Lino (Angelo) Cuniberti quien despues fue Obispo de Florencia Caquetá,    Mario Bianco y las hermanas misioneras Sor Ines y Sor Coltura de quienes recibimos no solamente una gran formación académica sino también espiritual y religiosa.




Seminario La Consolata en Bogotá; con los padres Pedro Lodo, Vicente Pellegrino, 
Bruno Cumer, Aldo Bona, Luis Toma entre otros.

En la celebración de la fiesta de la Consolata se realizaba la procesión por las calles del pueblo con una hermosa imagen tallada en madera y traida desde Italia, los seminaristas acompañados del pueblo entonábamos este canto en honor a la Virgen Consolata:


OH VIRGEN CONSOLATA!

Oh Virgen Consolata
oh madre toda pura
ninguna creatura
es bella como tú

Oh madre del consuelo
en el dolor y llanto
eres alivio santo
de nuestro corazón

El pueblo de San Felix
su reina te proclama
tus gracias tú derramas
sobre esta población

Oh madre del consuelo
en el dolor y llanto
eres alivio santo
de nuestro corazón


Con un grato recuerdo de admiración y gratitud para toda la comunidad de la Consolata en este día, Felicidades.

Luis Eduardo Jaramillo Puerta.
Ex seminarista de la Consolata año 1957
Armenia, Quindio.


miércoles, 11 de junio de 2014

CON MARÍA DISCÍPULOS MISIONEROS


Del encuentro de María con el Ángel, brota un Sí, un Sí que se vuelve disponibilidad, una disponibilidad que se vuelve acogida, una acogida que se vuelve servicio al proyecto de Dios, un servicio que se transforma en Consolación para toda la humanidad.(Lc.1,26).
Hoy, la Virgen del Consuelo no sólo es venerada por los misioneros y las misioneras de la Consolata sino es devoción de  muchísimos fieles que a ella imploran gracia y consuelo y que con fe y con devoción participan en la misión de Jesús en diversas maneras.
Ella es también la Madre inspiradora de los Misioneros y las misioneras de la Consolata que, en su nombre, se empeñan en llevar el Evangelio por todo el mundo. Hoy en diversas partes del mundo inicia la novena de la Virgen Consolata; les invitamos a unirnos a pedir los favores  a la Virgencita a través de la advocación de la Consolata.

Oración  

Madrecita del cielo: Madre de Dios y Madre mía.
¡Cómo me gusta llamarte así!
Como llamo a mi mamá todos los días.
Con la misma sencillez, 
Con la misma seguridad,
Con el mismo cariño.


¡Qué lindas las palabras de Jesús cuando te dijo:
“Aquí tienes a tu hijo”!
Ese hijo era Juan, el amigo predilecto, y era también yo.
Y todos los hombres del mundo.
¡Qué lástima que muchos no lo saben!
Y qué pena que a veces olvidamos lo que Jesús nos dijo:
¡”Aquí tienes a tu Madre”! 
Hoy te rezo con más confianza que nunca.
Quiero agradecerte que seas mi madre,
Que me acompañes y cuides, que me sostengas y formes.


¡Ya sabes cómo te necesito! 
Me siento a veces tan pobre que sólo la seguridad de tu cariño me tranquiliza.

¡No me dejes Madre mía!

Síguenos en el facebook: consolacionmc@yahoo.com

viernes, 6 de junio de 2014

TRAVIESA LA SOÑADORA
Cuentan que una semilla  de nombre “Traviesa”,  muy  inquieta, alegre y emprendedora,  soñaba y soñaba: ¿cómo podré liberarme y salir de este  duro cascarón que me tiene presa?  ¡Estoy cansada de este encierro tan  aburridor!  Entonces, para distraerse un poco, cantaba con  fuerte y sonora voz: Quiero salir, quiero volar y los  bellos paisajes contemplar. Caminaré,  correré y  mi semilla, en tierra abonada  sembraré;  en aquellos  surcos,  amor y paz yo regaré.  Mientras cantaba  “Traviesa” planeó una inteligente  hazaña: Convencer a sus amigas “tremenda” y “tremendita” para que le ayudasen en su soñado plan.
Aquella mañana bien  temprano,  las tres amigas se levantaron  en puntillas y con gran  silencio, se dirigieron a su padre  el “gran árbol”, le guiñaron el ojo, luego, dieron media vuelta y de un empujón abrieron el cascaron;  muy felices salieron cantando y saltando  de alegría; en seguida, como una piedra, se lanzaron a tierra cayendo bajo el “gran árbol” que estaba inundado por el torrencial aguacero que había caído en la noche.   Allí quedaron sumergidas, embarradas, y muy tristes.  Pero, “Traviesa”, como siempre, sin perder el ánimo, dijo a sus compañeras: Valientes amigas: ¡Vamos¡  salgamos de aquí,  No hay tiempo para el desánimo.
Juntas, realizaremos este sueño, ¿sueño? Dijeron ellas; sí, ¡vamos! llenaremos la tierra de alegría, amor y paz; qué mejor semilla podemos sembrar?  Esto es lo que hizo Jesús, entregando su vida por amor a nosotros.  
Después de interiorizar este pequeño cuento preguntémonos ahora:   ¿Qué tipo de amor, alegría y paz estoy sembrando yo? Amigos, ¿No creen ustedes que el mundo sería mejor si cada uno de nosotros saliera de su propio cascarón, acomodado, tranquilo y pusiera al servicio de los demás la riqueza de su noble corazón?
                                                                                 Hna. Pedrángela Alfonso Ruiz
                                                                                 Misionera de la Consolata         
  

  

sábado, 24 de mayo de 2014

MISIONEROS DE LA CONSOLATA,  CELEBRAN EL DÍA DE LA AFROCOLOMBIANIDAD


La parroquia de Cristo Maestro y el barrio La Unión de Vivienda Popular (Cali –Valle), tuvieron la dicha de celebrar la fiesta tan grande del pueblo afrocolombiano a nivel arquidiocesano, es decir, el día de la afrocolombianidad. Es una fiesta no porque el pueblo afro saca panderos, guasas, maracas, tambores, marimbas y cununos para festejar, sino, es un festejo por lo que significa el 21 de mayo en la historia colombiana.
Pues, el 21 de dicho mes se conmemora la abolición legal de la esclavitud en Colombia que se dio por primera vez en el año 1851 bajo el mandato del presidente José Hilario López. Es importante recordar que el intento de la abolición de la esclavitud en Colombia fue un proceso. Se inició en 1812 con la constitución de Cartagena que prohibió el comercio y la trata de los esclavos, proyecto que se frustró debido a la reconquista de los españoles. En 1814 bajo el mandato de Juan del Corral, se dio la libertad a los hijos de los esclavos nacidos en Antioquia. En 1821 se decretó la ley de la libertad del vientre.  Y el 21 de mayo de 1851 llegó la ocasión culminante cuando el presidente José Hilario López firmó la abolición de la esclavitud en Colombia. Debido a esta historia, es importante la celebración de la abolición de la esclavitud para el pueblo afrocolombiano porque por medio de ella, se celebra la prevalencia del bien sobre el mal, la justicia sobre la injusticia y criminalidad,  el Reino de Dios sobre el reino de tinieblas. 


Por ese motivo, se hizo la celebración arquidiocesana de Cali en la parroquia Cristo Maestro.  La Eucaristia fue presidida por el Arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, acompañado por el arzobispo emérito, monseñor Juan Francisco Sarasti Jaramillo, junto con varios sacerdotes y diáconos. Esta celebración vio la presencia del padre Angelo Casadei, superior regional de los misioneros de la Consolata en Colombia y Ecuador, y la hermana Ayda Orobio, superiora general de las hermanas Lauritas. En su homilía, el señor Arzobispo no se tuvo en condenar la esclavitud que se impuso a los afrodescendientes, un mal que desfiguró  el ser creado de la raza humana en la imagen y semejanza de Dios: “La abolición de la esclavitud, mal nefasto que se impuso a los descendientes de los africanos, fue una muestra de que el mal no podía prevalecer sobre el anhelo de ser libres y dignos, esa dignidad traída por Jesucristo para todos los hombres y mujeres” dijo el Arzobispo, quien a su vez invitó a todos a luchar en contra de las esclavitudes emergentes que siguen acechando al ser humano hoy.
Es preciso recordar que, en 2001 cuando se cumplieron los 150 años de la abolición legal de la esclavitud en Colombia, el Congreso de la Republica por medio de la ley 725 decretó el 21 de mayo de cada año como un día de la afrocolombianidad.  Para ello, esta fecha no puede pasar desapercibida para el pueblo afrocolombiano. Es un día para celebrar, recordar, reflexionar y proyectar el camino que éste ha recorrido más de 500 años aquí en Colombia. Para la generación presente, es un espacio para aprender de los ancestros y ancestras quienes a lo largo de la historia han luchado a brazo partido para que el pueblo negro en Colombia tuviera libertad.


De igual manera, la celebración del día de la afrocolombianidad cada vez más abre espacio para pensar en los temas de igualdad y reconocimiento cultural en el país. Esto está en sintonía con la Constitución de 1991 que afirma categóricamente que Colombia es un país pluriétnica y multicultural. En esta heterogeneidad, el pueblo afro juega un papel enorme. En este sentido, el día de la afrocolombianidad sirve como telón de fondo para fomentar el respeto de la diferencia, tolerancia y unidad a nivel nacional. Igualmente, dicho día sirve de ocasión para concientizar a los demás acerca de la necesidad de rechazar el racismo y la discriminación que aquejan a los  afrocolombianos a fin de que se pueda crear un ambiente que abrace la inclusión para todos y todas.
Esta conmemoración del día de la afrocolombianidad engloba también a la Iglesia ya que en muchos espacios eclesiales el afro siempre está. En esta conmemoración la Iglesia se compromete más a seguir apostando por la causa afro  para que a través de la luz del Evangelio el pueblo afrocolombiano sea dignificado. Por eso, hay que apostar por una pastoral especializada que permita responder de forma contundente a los desafíos del pueblo negro sin descuidar su cosmovisión e idiosincrasia.

                                                                                                                  Ssimbwa Lawrence
Misionero de la Consolata


sábado, 12 de abril de 2014

SEMANA SANTA



Meditemos la pasión del Señor y nuestro corazón, si no es de piedra, se conmoverá Jesús sufrió por cada uno de nosotros, como si existiera nadie más. Quien reflexiona sobre el hecho de que Jesús fue sacrificado por nuestros delitos, debe arrepentirse y reparar con la penitencia sus propias culpas.                                                                 (Beato José Allamano)