sábado, 1 de noviembre de 2014

LA IGLESIA EN ESTADO PERMANENTE DE MISIÓN
La parroquia,  Nuestra Señora del Rosario de la Estrella, en  Tutazá – Boyacá;  organizó una semana misionera en conjunto con los padres  la misión apoyado por los misioneros Monfortianos y equipo Inter- congregacional de Bogotá.  La parroquia, se puso en estado de misión, con el lema:
“en misión para renovar el compromiso bautismal en familia”
Esto significa, realizar acciones concretas al interior de la iglesia, empezando por la iglesia doméstica; donde cada uno de nosotros, como miembro del pueblo de Dios: toma la conciencia que nuestra fe nació en el encuentro personal con el Señor Jesús en la fuente Bautismal. Este acontecimiento decisivo marca toda nuestra existencia, nos hace hijos e hijas de Dios y miembros de su gran familia.
El Bautismo se vive en las relaciones comunitarias y se celebra en los actos cotidianos, compartiendo en la familia, pero en manera especial se celebra y alimenta en la Eucaristía. En esta semana de gracia y misión, durante las visitas a las familias casa por casa, se tuvo la oportunidad de compartir temas que ayudan a fortalecer el compromiso bautismal desde las familias; ya que es en el diario vivir en comunidad y solidaridad, que nos hacemos uno con Cristo cabeza de la Iglesia y vivimos a plenitud nuestros er de bautizados.
El compromiso Bautismal es un llamado a fortalecer la relación personal y como familia a profundizar la relación con la persona de Cristo. Como dice Jesús: “Aquel que escucha mis palabras y la práctica, será como un hombre prudente que edifico su casa sobre la roca” (Mt 7, 24), y esto se logra a través de la oración,  pues está es la forma por excelencia que tiene el cristiano para fortalecer su fe  día a día. Sólo la presencia de Jesús y la práctica de su Evangelio ayudan a construir una fe firme; sin su presencia se cae fácilmente  en los vicios, la indiferencia,  divisiones, infidelidad etc, robando la paz y la alegría propia de un seguidor de Jesús.
La misión en la parroquia de Nuestra Señora de Rosario en  Tutazá, fue un momento oportuno para que todos  los cristianos tomasen conciencia de renunciar a las cosas que les  atan y no les permiten  vivir una vida autentica. Durante la  celebración litúrgica,  cada uno libremente decía; quiero renuncia a la pereza, a la omisión ante la vida, a la inconstancia, a la comodidad que no me dejan comprometerme  y me llevan a escaparme de mis responsabilidades. Algunas personas con mucha valentía decían: con Jesús quiero optar por salir de mi mismo, valorando a las personas por lo que son y no por lo tienen. Quiero estar atento a la llamada que el Señor  me hace diariamente, quiero hacer lo que me pida donde sea, y no sólo lo que me gusta.
Agradezco al  Señor,  por todas las gracias que ha derramado durante esta semana de misión, por las familias que nos acogieron en sus casas.  Un  gracias muy sentido al  párroco   P. Luis Emilio Hernández que organizó y convocó los misioneros para compartir la fe con su comunidad parroquial en  Tutazá.

Y para todos nos queda la invitación de renovar nuestra fe en Jesucristo, retomando nuestros compromisos bautismales, saliendo de sí mismo al encuentro con  los demás.


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